Comunidad mundial abre los ojos a crisis
San Pedro Sula, Honduras: Cristian Daza, reportero radiofónico del mexicano Grupo Acir, aterrizó ayer en la tarde en el aeropuerto Ramón Villeda Morales para informar acerca del “golpe de Estado” sufrido por el presidente Zelaya.
Su plan era viajar a Tegucigalpa, vía terrestre desde San Pedro Sula, pero su planificación se vio cortada debido a que desde la Central Metropolitana no estaban saliendo buses hacia la capital. ¿Los militares son los que están protagonizando esto? “No. Son los seguidores del presidente Zelaya”, le respondió el taxista que movilizó al comunicador desde la terminal hasta Diario La Prensa, en donde Daza fue recibido con otra sorpresa.
Apenas había ingresado a la sala de redacción, una protesta violenta -en la que no faltaron los palos y las piedras- era protagonizada en una de las esquinas de este rotativo por parte de los seguidores del ex presidente Zelaya Rosales. “Pensé que los que estaban dando problemas eran los militares, pero ya veo que ellos lo que hacen es tratar de garantizar la paz en Honduras”, decía Cristian en referencia a los militares y policías que intentaban disuadir a los manifestantes para evitar daños a las instalaciones físicas y al personal de LA PRENSA. “Es muy diferente como se ve desde afuera”.
“El rechazo de la comunidad internacional a lo ocurrido el domingo es una muestra de que se dispone de muy poca información sobre las causas que motivaron esa medida, pero en pocos días la situación cambiará”, en opinión del empresario Emilio Larach. A juicio del entrevistado, la manifestación de ayer desarrollada en el centro de la capital, dará pie para que el resto de países que han cuestionado el derrocamiento de Manuel Zelaya, cambien de opinión.
De la misma forma como la realidad de la sustitución política de Honduras empieza a ser captada por reporteros internacionales como Daza, también está empezando a ingresar por los ojos del mundo que están analizando el por qué en Honduras se da un apoyo mayoritario a Roberto Micheletti, quien además tiene el respaldo de los otros dos poderes del Estados, de las Fuerzas Armadas, de los partidos políticos y lo más importante: de la mayoría de hondureños.
Encuestas como la existente en www.univision.com, en la que se le pregunta a los participantes si ¿es buena la decisión de Manuel Zelaya de regresar a Honduras después del golpe? reflejan la realidad que la comunidad internacional empieza a palpar. Ocho de cada 10 participantes dice que no es buena decisión el regreso del ex mandatario.
Pero la principal muestra al mundo la dieron los mismos hondureños a través de la internacional cadena de noticias CNN en Español que emitió en vivo la multitudinaria manifestación pacífica en Tegucigalpa en la que se apoyó lo que ha pasado en el país y al actual gobierno. Las imágenes aparecían al tiempo que el presidente Zelaya hablaba de un apoyo mayoritario de la población ante la Organización de Naciones Unidas, lo cual dista de lo visto en las calles.
El mundo también está empezando a ver la realidad mediante los medios de comunicación independientes, que ya están consultando a los hondureños, empresarios, analistas, diputados, políticos y hondureños de la calle que van dando su opinión a favor de lo que ha sucedido.
Y al parecer, tales muestras del sentimiento de la mayoría de hondureños han sido oídas por los presidentes, que si bien han mostrado una preocupación natural por la situación en Honduras, también piden al país dejar independencia al país para solucionar sus problemas.
Si bien el presidente manifestó su preocupación por la situación democrática de Honduras, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ha resaltado la necesidad de “mantener firme” el principio de no intervención, horas antes de que los cancilleres de las Américas se reunieran de emergencia en la sede de la OEA para pronunciarse sobre la situación en Honduras.
“Cuando se viola el principio de no intervención se crean enormes dificultades políticas en el país intervenido”, dijo. “Esas dificultades políticas se convierten a su vez en fuentes que le crean dificultades a las instituciones democráticas”.
Un análisis sobre la posición del presidente estadounidense, Barack Obama, realizado por la agencia AP, refiere que al enfrentar la primera crisis latinoamericana de su presidencia, Obama presentó una respuesta clara y ágil que no pudiera interpretarse como intervencionismo estadounidense, tan detestado en la región.
“Nos quedamos en el lado de la democracia, la soberanía y la autodeterminación”, dijo Obama.
Y mientras la comunicad internacional empieza a ver la otra cara de la moneda, el gobierno del presidente Roberto Micheletti empieza a explicar una y otra vez lo que ha pasado, al fin de cuentas, de ello dependerá que el apoyo internacional hacia el ex presidente Zelaya pase a su favor.
Cohep pide entender a ONU y OEA
Tegucigalpa. A la mano de Dios quedarán los pobres del país si la comunidad internacional impone sanciones económicas o políticas en contra de Honduras, tras ser afectada de manera reciente por terremotos, torrenciales lluvias, crisis financiera global y ahora con fenómenos sociales, advirtió el sector privado del país.
El presidente del Cohep, Amílcar Bulnes, manifestó además su respaldo al nuevo Presidente de Honduras, Roberto Micheletti, para que ejerza un gobierno de integración nacional y solicitó a la Organización de Naciones Unidas, ONU, y a la Organización de Estados Americanos enviar misiones para que conozcan el impacto que provocarían las sanciones internacionales en contra de un 70 por ciento de la población, integrada por personas en condición de pobreza y de pobreza extrema.
“Con la actual situación nadie ha ganado porque la crisis financiera internacional provocó el despido de 180,000 personas”, dijo.
Bulnes exaltó que en estos momentos se debe enfrentar los problemas derivados de no tener un presupuesto para 2009 y la gripe porcina.
La transición gubernamental debe propiciar que no existan estómagos vacíos y opciones al empleo.
Yllescas espera cambio de visión
Tegucigalpa. El analista Jorge Yllescas recomendó al gobierno de Micheletti iniciar con carácter de urgencia una embestida a nivel internacional para lograr su reconocimiento.
“El gobierno tiene que hacer una embestida internacional para que escuchen nuestra verdad, la verdad del pueblo, que el mundo sepa que ‘Mel’ Zelaya anda huyendo porque tiene 18 delitos acumulados y hay orden de captura por la Fiscalía”, dijo el entrevistado.
Dijo que “es cuestión de tiempo” para que el resto de países le dé la razón al nuevo número uno de la Casa de Gobierno. “Ya las cosas se van aclarar”, una vez que surta efecto la campaña que se iniciará en el exterior.
La salida abrupta de Zelaya, que retorna mañana a desafiar al nuevo gobierno es para Yllescas, “la mejor coyuntura política que se le puede presentar al pueblo hondureño”.
Esto significa que “se nos da la oportunidad de transformar nuestro país, de hacer un plan nacional de desarrollo, someterlo a referéndum, para que cinco millones de personas se expresen, esa es la verdadera consulta nacional”.
Fuente: La Prensa