Langosta: un crustáceo a punto de desaparecer
TEGUCIGALPA.- Honduras es el país con mayor producción de langosta en el arrecife centroamericano, en el 2003 produjo un total de 1,360 toneladas de cola de langosta, lo que generó un ingreso aproximado de 30 millones de dólares, pero debido a la sobre explotación de la especie, este crustáceo es cada día más escaso.
Según datos de la Dirección General de Pesca, en 1991 se capturaron al rededor de 3,000 toneladas de cola de langosta y en 1998 bajaron a 1,300 toneladas, lo que representa una importante caída superior al 50 por ciento de la producción.
En este sentido, pescadores artesanales e industriales de la langosta espinosa han manifestado su preocupación, ya que es uno de los medios de subsistencia de moradores de Roatán, La Mosquitia, Trujillo, La Ceiba, Cayos Cochinos y Guanaja.
Asimismo, los dueños de hoteles y restaurantes, expresaron su inquietud ya que son los principales consumidores de dicho producto, unido a instituciones del gobierno y al Fondo Mundial para la Naturaleza WWF (por sus siglas en inglés).
Carlos Morales, representante de la WWF, dijo que una de las causas de este problema es la captura de langostas jóvenes y sobre todo el no respetar los tiempos de vedas, sin dejar a un lado las prácticas de pesca como el buceo con arpón, ya que esta daña significativamente al crustáceo aunque sea devuelto al mar en el caso de que no cumpla con las medidas permitidas por la ley.
Explicó que para poder recuperar la especie deben tomar conciencia todos los involucrados en la cadena: pescadores, consumidores, comercializadores y dueños de restaurante.
Morales, informó que entre las medidas tomadas por WWF, está la implementación de un proyecto que consiste en utilizar nasas o trampas para atrapar langostas con nuevas medidas, esto permitirá a las poblaciones jóvenes, poder salir.
En la actualidad las medidas entre regla son de 1.5 pulgadas, las propuestas para la nasa amigable son de 2.25 pulgadas.
Por su parte, Miguel Suazo, de la Dirección General de Pesca (Digepesca), manifestó que el gobierno trabaja por el cumplimiento de la ley, para ello se aplican sanciones que van desde la suspensión de las licencias hasta la aplicación de elevadas multas.
El funcionario instó a los pescadores artesanales e industriales a acatar la ley y les recordó que la medida permitida es de 5.5 pulgadas (tamaño de cola), ya que Honduras podría ser sancionado si continúa con estas malas prácticas, tal y como sucedió con el caracol, especie por la cual el país fue sancionado por el mal manejo de su captura.
Stiven Guillén, representante de la Asociación de Pesca de Islas de la Bahía (APESCA), explicó que uno de los principales problemas que presenta el rubro, es el comercio ilegal de langotas.
Agregó que “mientras nosotros respetamos las tallas y cumplimos con el número de nasas y buzos en el mar, en Trujillo y La Ceiba, de manera ilegal comercializan la langosta pequeña”.
Solicitó al gobierno vigilar, regular y aplicar la ley, ya que esta situación afecta a todos los pescadores. Sobre las medidas que la asociación aplica reveló que han presentado varias propuestas al gobierno, de las cuales no han obtenido respuesta, por lo pronto implementarán el uso de las nasas amigables a fin de contribuir con la recuperación de la langosta.
Xiomara Lemus, secretaria de la Asociación de Hoteleros de Honduras (AHH), pidió al gobierno tomar medidas inmediatas ya que el rubro del turismo se vería afectado si la langosta llega a desaparecer de los mares hondureños.
Explicó que para la asociación uno de los principales problemas es la falta de información sobre el tema, hizo un llamado a las instituciones involucradas a fin de mantener informados a los responsables de compras, chef, dueños de hoteles y restaurantes. Todas estas inquietudes surgieron en el marco de un seminario que WWF organizó en Roatán, cuyo objetivo era transmitir conocimientos a los dueños y administradores de hoteles y restaurantes del país con el fin de socializar la información y crear conciencia entre los diferentes eslabones de la cadena de la pesca de langosta espinosa en el arrecife mesoamericano que abarca todo el Caribe de Honduras, Guatemala, Belice y México.
Fuente: La Tribuna